A menudo España está considerada en Europa como un modelo de integración del pueblo gitano. Un país donde los gitanos pueden vivir en harmonía con los demás sin riesgo a perder su cultura y sus tradiciones. Así que para muchos en Europa, España es un paraíso para los gitanos: un país donde no tienen problemas, no sufren discriminación o racismo. Muchos países europeos utilizan esta imagen perfecta para mejorar la situación de los gitanos en sus países: “¡hay que hacer como en España!”. Pero en la realidad, ¿es España realmente un paraíso para los gitanos? En primer lugar, necesitamos saber de dónde viene este mito de una integración perfecta e idealizada. No una integración en el sentido de asimilación, sino en el sentido de una harmonía de vida, es decir, de convivir, del intercambio de cultura y del respeto a los demás. Según algunos autores este mito viene de las autoridades públicas y de los medios de comunicación. Algunas asociaciones gitanas reivindican que en Esp...
Blog de los voluntarios europeos de la Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña